Peligro: No te enamores de un compañero de trabajo

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Es normal que, al compartir la mayor parte de tu día con un grupo de personas especifico, empieces a conocerlas cada vez más a fondo y esto te lleve al despertar de sentimientos especiales hacia alguno de ellos con el que mejor te llevas o tienes más cosas en común. En cualquier caso, el amor puede parecer algo muy bonito pero al ser mezclado con tu vida laboral puede convertirse en un verdadero infierno.

Si no estás convencido de ello, te invitamos a ver estas cinco razones que te harán darte cuenta de que lo que decimos es totalmente cierto.

Seguir conectados con el trabajo. Por más que algunas parejas juren que, apenas ponen un pie fuera de la oficina, dejan de hablar sobre lo que ha sucedido en el día, la verdad es que resulta imposible. El tema laboral siempre será una de las áreas que se comparte en la conversación diaria y seguir hablando de la misma empresa evita que los dos se desconecten, porque todas supuestas ventajas mencionadas más arriba se convierten en desventajas.

Desconfianza de los pares. Una relación de pareja suele ser celebrada en principio por los pares de la empresa, pero poco a poco despierta alguna susceptibilidad con respecto a lo que la dupla pueda hacer en el trabajo. Los rumores de favoritismo, ventajas personales y hasta conflicto de intereses pueden arruinar el ambiente laboral de uno de los dos o de ambos.

Evidencia de discusiones. Si resulta difícil ocultar una relación afectiva en el trabajo, aún lo es más conseguir que las discusiones y, en el peor de los casos, la ruptura no se vuelva pública, lo que no ayuda a la relación, ni al ambiente laboral.

El derecho a la privacidad. En el contexto de lo anterior, por más que se intente mantener la privacidad en la relación, el hecho de que todos en el trabajo conozcan o sospechen de su existencia, impide que ésta se desarrolle normalmente, sin rumores dañinos de por medio.

Inestabilidad en la productividad. Es normal que, cuando una relación comienza, todo se vea mejor y es más que probable que la productividad aumente, por la energía que el sentimiento genera. Asimismo, si las cosas no andan bien, el efecto puede ser contrario y aunque una baja de productividad no se relacione directamente con la situación, no faltará quien la vincule a ella, provocando problemas incluso con la jefatura.

Te aconsejamos manejar tu vida privada en un ambiente distinto al laboral, pero si en definitiva ya estás en una relación con alguien de tu trabajo, intenta prevenir las conductas que expusimos anteriormente.

Ana Maria Rozo: