Si tienes un puesto de trabajo en el que eres subordinado de un supervisor, jefe o líder, puede que con el tiempo comiences a sentir que necesitar ser abierto con esta persona. Muchas veces al punto de llegar a hablarle sobre temas que no necesita conocer, que pertenecen a tu vida privada o que, podrían afectar tu relación con él o en el desempeño de tus labores.
No hables de esto en tu puesto de trabajo
Los temas que exponemos en este artículo, han sido planteados con base en un estudio de Forbes, titulado Ten Things Your Boss Doesn’t Need To Know About You. Dicho esto, comencemos.
Planes de renuncia
No comuniques tus intenciones de renunciar a la compañía, mucho menos si no son inmediatas. Si estás planeando encontrar un nuevo empleo para luego dejar la empresa en la que trabajas, lo mejor será que mantengas estos planes en secreto hasta que sean un hecho.
Por obvias razones, dispón del tiempo adecuado para renunciar a tu cargo y entregar tu puesto sin problemas. En algunas empresas o cargos requerirá de un par de semanas, en otras una y en algunos empleos incluso un par de días son suficientes.
Detalles de tu situación financiera
Tanto si tienes dinero o ahorros, como si no, lo mejor será no hablar de tu capacidad económica. Poner en conocimiento de tu jefe tu falta de dinero, puede llevarle a pensar que debido a tu necesidad del mismo podrías aceptar condiciones menos favorables de trabajo. Por el contrario, si tienes dinero, tu jefe podría pensar que puede pagarte menos.
Altibajos sentimentales o de pareja
No es necesario que tu jefe se entere de tus problemas familiares o de pareja. Por un lado, esto podría llevar a situaciones en las que esta persona sienta que estás siendo demasiado sugerente o atribuyendote niveles de confianza que no te corresponden.
Opiniones sobre otros empleados
La otra persona está a cargo. Esparcir chismes, rumores o hablar de otras personas a sus espaldas puede llevar a problemas personales en el trabajo. Otro factor a tener en cuenta es que al hablar sobre el desempeño de otros trabajadores, tu jefe podría sentir que consideras que él mismo no hace una labor selectiva del personal de forma correcta.
Temas de salud
No es necesario que le comentes a tu jefe sobre diagnósticos médicos. A menos que sea netamente necesario (por incapacidades o permisos) tu jefe no debe enterarse de las dolencias o enfermedades que te aquejan.
Rumores respecto a esa persona
De nuevo, solo recalcamos: no seas un canal para atomizar chismes ni comentarios negativos.
Tus opiniones sobre la forma en la que hace su trabajo
La relación jefe – empleado debe limitarse a que una de las partes es superior en cuanto a deberes y ejecución de tareas y la otra, cumplidora de su deber. Muchos jefes (enfocados en liderazgo) piden a sus empleados retroalimentación de su trabajo, pero la mayoría prefiere no recibir sugerencias.
Empleos o trabajos paralelos a la empresa
Evita llevar trabajo de otros lados a la oficina. Tampoco dediques tiempo en esta para discutir temas de trabajo externos ni con tu jefe, ni con otros empleados.
Tus problemas con los demás trabajadores
A menos que, siguiendo el conducto regular necesites tratar algún problema de convivencia dentro de la empresa, no hagas comentarios alusivos a otros empleados. Recuerda que como superior, un buen líder no puede escuchar opiniones parciales sobre una situación específica.
Tus cargas personales del día a día
Por último, todos tenemos problemas, tanto en el ámbito laboral, como en nuestras vidas personales. Estos temas no son de la incumbencia de tu jefe, recuerda que él/ella ya tiene sus propios asuntos.
Hablar de estos temas con tu jefe puede repercutir negativamente en tu desarrollo dentro de tu puesto de trabajo. Lo mejor será que evites mencionarlos, teniendo en cuenta que hacen parte de tu vida privada.